Cómo elaborar una propuesta de valor exitosa

¿Qué es la propuesta de valor?

La propuesta de valor consiste en un recurso capaz de hacer que tus clientes te escojan frente a la competencia. En otras palabras, se trata del motivo por el que tus clientes deciden elegir tu empresa en lugar de acudir a la competencia.

Muchas personas tienen una definición confusa sobre la propuesta de valor y piensan que, simplemente, se trata de la descripción de las características de sus productos o servicios. Sin embargo, a los clientes no les llama la atención las características del producto o servicio, sino el problema que este resuelve o la solución que este puede aportar a sus necesidades como cliente.

Ahora que conoces la definición de la propuesta de valor, estamos seguros de que te has dado cuenta de la importancia que esta tiene. Si quieres aprender a definir la tuya propia y hacer que tus clientes te den una oportunidad, sigue con nosotros. ¡Te lo contamos!

Aspectos de la propuesta de valor que debes saber

Antes de entrar en materia, resulta interesante aclarar algunas cosas sobre la propuesta de valor de forma muy resumida:

  • La propuesta de valor no funcionará si no tienes una estructura de modelo de negocio bien definida. Al fin y al cabo, se trata de un elemento más del modelo.
  • Satisface pocas necesidades al cliente, pero las satisface muy bien. No podemos prometer la luna a nuestros clientes. Debemos ser realistas y centrar nuestra propuesta de valor en pocos beneficios.
  • Antes de definirla, debemos buscar aquellos beneficios por los que nuestros clientes estarían dispuestos a pagar. Tenemos que centrarnos en lo que a los clientes les importa.
  • Es lo primero que debes incluir en tu web, intenta que sea atractiva para tus clientes, pues será la primera impresión que obtengan de tu empresa.

¿Qué debes tener en cuenta para crear una propuesta de valor?

 Toma nota, porque estos serán los pasos que te allanarán el terreno para inspirarte en la búsqueda de beneficios y mejoras para tus clientes:

  1. En primer lugar, debes tener muy claro qué ofreces como empresa (productos o servicios). Nuestro consejo es que no crees un producto o servicio según una necesidad, sino que con tus productos o servicios busques la manera de poder encontrar una solución al problema de tus clientes.
  2. Hablando de clientes… el siguiente paso será conocerlos a la perfección. ¿Cuál es mi público objetivo? ¿Cuáles son sus problemas y necesidades? ¿Qué es lo que demandan al mercado? Si analizas y comprendes sus inquietudes, la propuesta de valor será muy sencilla de elaborar. Ten en cuenta que la creamos por y para ellos.
  3. Analiza la empresa. ¿Qué podemos mejorar en la empresa? ¿El trato al cliente es todo lo excelente que debería? ¿Podría ofrecer facilidad de financiación? Mantén tu mente abierta a todas las posibilidades y saca lo mejor de la empresa.

¿Qué estructura debes seguir?

 No podemos decir que la propuesta de valor siga una estructura fija que todo el mundo utilice por igual. Sin embargo, nosotros te recomendamos que sigas un orden bastante utilizado por las empresas en general:

  • Título: el título deja claro al cliente cuál o cuáles son los beneficios que ofreces. Lúcete, será lo primero que perciban de tu empresa.
  • Subtítulo: en este deberás ir un poco más allá. Describe esos beneficios de los que hablabas antes, a quién van dirigidos, por qué los ofreces, etc.
  • Resumen de los beneficios más importantes: de forma esquemática, dividido en guiones, escribe los beneficios destacados que aportas a tus clientes. Recuerda: no escribas muchos guiones, simplemente, céntrate en lo importante, se realista y concreto.
  • Elemento visual: imágenes, vídeos, todo aquello que pueda apoyar los anteriores elementos de la estructura. Una imagen vale más que mil palabras, aprovéchalo.

Consejos para desarrollar una buena propuesta de valor

Como siempre, nos gusta ayudarte y te aportamos algunos ‘truquitos’ para impulsarte a la hora de crear tu propuesta de valor:

  • La propuesta de valor no tiene por qué ser larga. No te enrolles demasiado, tan solo intenta que sea lo más clara, concreta y concisa posible.
  • Intenta incluir algún elemento que destaque (título o imagen llamativa, vídeo que llame la atención). Te recomendamos que indagues en tu competencia, ¿cómo lo hacen ellos?
  • Sé humilde. No crees unas expectativas demasiado altas a tus clientes.
  • Adapta tu lenguaje a tu público objetivo. Observa cómo se comunican, cómo se expresan…
  • No busques ofrecer beneficios para todos. Céntrate en tu público objetivo. Ya sabes lo que dicen, no se puede satisfacer a todo el mundo.
  • Complementa tu propuesta de valor con algunos detalles como: envío gratuito, consulta gratuita, descuentos, personalización, etc. Los pequeños detalles marcan la diferencia.

5 ventajas de definir tu propuesta de valor

  1. Conocerás mejor a tus clientes y sabrás cómo dirigirte a ellos.
  2. Captarás la atención de tus clientes potenciales y conseguirás que te busquen ellos a ti.
  3. Tendrás ventaja frente a tus competidores.
  4. Te ayudará a conocer mejor tu empresa: qué ofreces, por qué lo ofreces, cómo lo ofreces, etc.
  5. Estarás en continuo crecimiento y serás más pro activo a buscar nuevos beneficios y mejoras.

Plantilla para crear tu propuesta de valor

Como sabemos que empezar con un lienzo en blanco no es nada sencillo… te proponemos usar nuestra plantilla para guiarte en el desarrollo de tu propuesta. ¡Ánimo! Verás que es más sencillo de lo que crees.

Ahora que ya conoces el concepto de propuesta de valor y tienes una idea más amplia sobre cómo desarrollarla, es hora de ponerte manos a la obra.

¿Quieres inspirarte con nuestra propuesta de valor? Entra en STAMINA Marketing.

¿Tienes alguna pregunta o duda más específica? No dudes en escribirnos en los comentarios, ¡queremos ayudarte!