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Cómo usar las gamas de colores y combinarlos de manera efectiva

26 octubre, 2018

Mucho se ha escrito acerca de la psicología de los colores. Sin embargo, aunque es cierto que existen unas bases generales, no es menos cierto que cada persona verá e interpretará el color de una forma subjetiva.

La realidad es que si ahora se expusiese a un grupo de personas que pensasen en el color azul y luego se les diese a elegir entre diferentes prendas de distintos tonos azules y que escogieran la más cercana al azul que habían pensado, pocas coincidirían en la misma prenda.

Del mismo modo, tampoco se asociaría un color a las mismas sensaciones o emociones en cada persona, ya que estas cambiarían en función de las experiencias vividas y el estado de ánimo.

Así, a una persona enamorada el color rojo le inducirá a pensar en pasión mientras que a una persona que ha sufrido una pérdida o ha tenido un accidente lo asociará a peligro.

De esta manera, combinar colores en marketing es algo más complicado de lo que pueda parecer a primera vista, ya que no existe una fórmula matemática que te diga que a una empresa como la tuya o a una determinada actividad le correspondan unos colores determinados.

Cómo determinar los colores

A pesar de lo que hemos expuesto, sí es cierto que todos los colores reúnen una serie de factores o características objetivas que son adecuadas para trasmitir ciertos estímulos, pero para poder escoger adecuadamente es necesario saber qué es lo que queremos trasmitir, con qué objetivo y a quién nos dirigimos.

Un aspecto fundamental a definir es la intención o función que ha de cumplir el color, ya que no es lo mismo que pretendamos provocar una excitación que producir una relajación y sensación de paz en quien visualiza nuestros contenidos.

Del mismo modo, el público al que va dirigido tiene una especial relevancia que, en general, vendrá definida por las características del color y no por el color en sí mismo. Por ejemplo, si deseamos crear una imagen de marca dirigida a niños será conveniente que los colores que utilicemos sean intensos, y brillantes, mientras que si lo que queremos es dirigirnos a un perfil de edad avanzada, los tonos pastel les trasmitirán una sensación apacible y relajante.

Las gamas de colores efectivas

Cada color va a producir determinadas sensaciones y es capaz de provocar también algunas reacciones que pueden incluso conllevar cambios de comportamiento en la masa de usuarios de un producto.

Esto es así porque el color incide directamente en la inteligencia emocional y posee un contenido simbólico pleno por sí mismo. En definitiva, son capaces de provocar sensaciones a las que el marketing recurre constantemente.

Existen tres grupos de colores que tradicionalmente se asocian a determinadas sensaciones:

Tonos cálidos

Este grupo lo conforman el rojo, el naranja y el amarillo y son asociados de forma generalizada a las sensaciones que provocan estados de excitación, como las pasiones o el peligro.

Son efectivos para el marketing cuando se trata de buscar las siguientes sensaciones:

– Deseo

– Poder

– Fuerza

– Pasión

Tonos fríos

Esta línea de colores la constituyen los colores verde, azul y violeta y se asocian a la sinceridad, la sofisticación y la singularidad.

El marketing recurre a estos colores cuando quiere evocar las sensaciones de:

– Alegría

– Elegancia

– Calma

Tonos neutros

Estos colores son el negro, el gris y el blanco y se asocian a la simplicidad, el orden, la limpieza y la claridad.

Generalmente son muy utilizados en la trasmisión de estos valores tanto de forma única como complementaria y dentro de los sentimientos evocados por el marketing se corresponderían bien con:

– La calma

– La elegancia

Cuáles son los colores que venden y qué es lo que venden

Hemos de distinguir los colores primarios que son el rojo, el amarillo y el azul, de los colores secundarios que vendrían representados por el naranja, el verde y el violeta.

Veamos cómo afecta cada uno de ellos a tu sistema de emociones y cómo son empleados por el marketing.

Rojo

Desde el punto de vista de la personalidad y de las emociones, este color te provoca unas emociones verdaderamente fuertes, tanto en el plano positivo como el negativo. Produce el efecto de aumentar tu riego sanguíneo, estimulando el apetito y se asocia, así mismo, a la pasión y la intensidad.

El marketing lo utiliza para provocar reacciones compulsivas, incrementando el ritmo cardíaco. Es muy utilizado en restaurantes, marcas de comida rápida y bebidas, así como en marcas dedicadas a la lencería, perfumería y todo aquello relacionado con el amor.

Amarillo

Se asocia en personalidad a la alegría y a las sensaciones de afecto, favoreciendo la comunicación. Estimula los procesos mentales, pero causa fatiga y cansancio ocular.

El marketing lo usa con prudencia para incentivar la interacción con los clientes y provocar su acercamiento. En definitiva es un color de reclamo y muy adecuado para la juventud.

Azul

Es uno de los colores más versátiles y completos que se asocia inmediatamente a agua, aire y paz. Tiene la cualidad de disminuir el apetito y también de incrementar la productividad al favorecer la concentración.

Se utiliza en muchos campos en el marketing, pero sobre todo para trasmitir confianza y seguridad en una marca.

Naranja

Es el símbolo máximo del entusiasmo y la emoción. Tradicionalmente se asocia a la precaución, cosa que habrás podido observar en gasolineras, cuadros eléctricos o depósitos de gases inflamables.

Para el marketing representa agresividad y provocar reacciones impulsivas con mensajes de acción como compra, vende, regístrate y similares.

Verde

Se asocia de forma histórica a la salud, el futuro y la serenidad. También a la naturaleza y el nacimiento de la vida y, curiosamente, es el color más característico del dinero.

Muy utilizado en el marketing para diseños relacionados con sanidad, banca y seguros, pero también en empresas dedicadas a la agricultura, la ganadería y en todo lo referente a productos ecológicos.

Violeta

Se asocia a los valores más apreciados en la vida como la sabiduría, la riqueza en todos los aspectos, el éxito y el rango social.

El marketing lo utiliza cuando quiere trasmitir sabiduría y prestigio en una marca, creatividad y serenidad.

Los colores son realmente importantes para definir la imagen de empresa, sabiendo perfectamente cuál es su función y objetivos y conociendo al cliente potencial al que te diriges.

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Borja Tejón