5 claves para escoger los colores perfectos para tu marca [2020]

Los colores comunican. Al percibirlos extraemos percepciones instintivas que matizan, emocionalmente, las conclusiones y las decisiones racionales que tomamos a continuación. Cómo elegir colores corporativos es, en consecuencia, un aspecto vital para el éxito mercadológico.

No se trata, meramente, de una cuestión de buen gusto. Los factores estéticos, desde luego, se dan por necesarios, pero hay mucho más detrás de una paleta cromática de marca.

La psicología del color, los contrastes y armonías, los atributos que denota el uso de determinadas combinaciones y otros muchos aspectos asociados al color se convierten en argumentos de venta, factores diferenciales, rasgos que involucran (o no) a los distintos tipos de públicos y, en definitiva, en cuestiones claves para el éxito comercial de tu marca.

Pero, ¿cómo combinar los colores con acierto? ¿Cuáles son los colores atractivos para las marcas? ¿Qué aspectos debemos considerar al escoger qué tonos aparecerán en nuestro logo, nuestro packaging, nuestra web y nuestros mensajes publicitarios? Estas son las claves que has de tener en cuenta.

Tips y consejos sobre cómo combinar colores

Psicología del color

Asociamos a cada color diferentes sensaciones, rasgos, cualidades y conceptos. Así, el rojo transmite sensualidad y energía, por lo que aporta mucho en ámbitos como la política, el deporte, los artículos eróticos, la moda y los productos de belleza.

Sin embargo, el amarillo expresa energía, felicidad, alegría y éxito, por lo que viene muy bien para ámbitos como el ocio, la comunicación y la diversión.

¿Y el azul? ¿Qué te transmite este tono? El claro se asocia a la limpieza, la informática y el mundo tecnológico, mientras que el oscuro se relaciona con la imagen masculina, las finanzas, la banca y las grandes corporaciones.

También el verde proyecta una imagen muy específica, vinculada a la naturaleza, la ecología, la salud y la higiene. Podríamos seguir hablándote del resto de los tonos: el naranja se vincula a la naturalidad, el marrón a la tranquilidad y el confort, el morado al misterio, el rosa a la cosmética, el blanco a la pureza y el negro al poder, el lujo y la elegancia, y así sucesivamente.

Al elegir uno u otro tono, debes tomar en consideración estos mensajes y connotaciones que acompañan a cada color. Y no solo eso, también cómo combinan entre sí y que información estamos transmitiendo al incluirlos.

Es imprescindible, sin duda alguna, que esa elección de colores respalde los productos o servicios que comercializas. ¿Te inspiraría confianza un detergente con un packaging en color marrón y letras caqui? Difícilmente. Del mismo modo que una empresa ecológica debe huir de los colores metálicos, que denotan artificiosidad y producción técnica. La coherencia es fundamental al escogerlos, pero no solo con el contenido. ¿Quieres saber por qué? Sigue leyendo.

 

Adecuación al público

Existen factores socioculturales que modifican la interpretación de los colores. A los niños les encantan los tonos llamativos, chillones y muy llamativos. Conforme vamos cumpliendo años, suavizamos nuestras preferencias y nos decantamos por tonos más elegantes o pasteles.

Además, los jóvenes se dejan seducir rápidamente por los colores de moda, aunque esto tiene un claro riesgo a la hora de saber como elegir colores para marcas: lo que hoy es in, mañana está caduco. Y una comunicación corporativa tiene siempre vocación de actualidad y permanencia.

No solo la edad influye en la interpretación de los colores. También el sexo, la clase social y la procedencia geográfica. Así, a los africanos les encantan las combinaciones cromáticas multicolores con tonos rojos, amarillos y verdes muy intensos.

O, por ejemplo, en China y otros países asiáticos el color del luto es el blanco en vez del negro. Así, un logotipo con negro y plata sería apropiado para una funeraria de cierto prestigio…pero no en este país oriental, donde confundiría por las referencias que transmite.

 

significado de los colores

Diferenciación y carácter

Que todas las marcas de un mismo sector comercial compartan las mismas referencias y significaciones cromáticas no significa que deban usar siempre idénticos colores. De hecho, la ventaja es que existen miles de colores diferentes y, en consecuencia, las posibles combinaciones y permutaciones entre ellas son inagotables.

De nada sirve elegir colores atractivos para marcas si estos no te distinguen e individualizan positivamente de tu competencia. Si te llamas Poca-Cola y utilizas un logotipo caligráfico que combina rojo y blanco, todo el mundo te percibirá como un seguidor poco afortunado, y nada valorable, de la archiconocida marca internacional de refrescos.

La profesionalidad y la creatividad han de conjugarse para crear un lenguaje cromático propio, innovador, reconocible y diferencial. Respalda con el color los rasgos específicos que te hacen diferente.

¿Eres una pescadería de lujo que ofreces un servicio exquisito y verdaderas delicatessen? Una combinación de negro y oro puede reflejar estos valores y desmarcarte de tu competencia. ¿Te diriges, preferentemente, al universo LGTBI? Tal vez el arcoiris te llene de inspiración a la hora de escoger la identidad cromática de tu logotipo.

 

Originalidad

¿Cuántos tipos de grises conoces? El gris granito, el plata, el mina de lápiz, el aluminio, el humo, el azulado, el plomo… y podríamos seguir enumerando hasta el infinito. Lo mismo ocurre con cualquier otro color que escojas. ¿Sabes diferenciar entre el rojo esmeralda, el carmín y el bermellón? ¿Y entre el amarillo eléctrico, el yema de huevo y el limón? A la hora de crear o escoger el cromatismo de tu marca, debes ser capaz de hacerlo.

Existe un maravilloso mundo de colores por descubrir. Encuentra ese tono de azul, verde o naranja que nadie ha utilizado hasta ahora y que, a partir de este momento, se convertirá en el color de tu marca. Busca en la carta de colores…hasta encontrar lo que quieres.

 

Economía cromática

Igual que en los asuntos conyugales, a la hora de conformar colores de marca tres son multitud. El color te ayuda a incrementar tu reconocimiento hasta en un 80 %, pero la identificación y el recuerdo se diluyen cuando hay un exceso cromático.

Elige bien tu tono, el principal, y combínalo con acierto con el color secundario. Solo en caso necesario, aplica pequeños matices de un tercer tono… y ya está. No necesitas nada más.

Y ahora que sabes como elegir colores corporativos, habrás sentado unas sólidas bases iniciales para construir un relato y una imagen de marca capaz de seducir a tu público.